Biografía de Fidel Castro

Fidel Castro es el primer ministro cubano y primer secretario del Partido Comunista de Cuba. Abogado de formación, Castro lideró la Revolución Cubana y transformó la isla en el primer estado comunista del hemisferio occidental.

Joven Castro y activista del campus

Fidel Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en la exitosa plantación de azúcar de su familia cerca de Birán, provincia de Oriente, Cuba. Los padres de Castro no habían planeado enviar a su pequeño hijo a la escuela, pero él estaba tan empeñado en obtener una educación que los convenció para que lo dejaran ir cuando solo tenía seis o siete años. Castro estudió en colegios jesuitas en Oriente y en La Habana, Cuba. Fue un estudiante motivado al que le fue bien en agricultura, historia y español, y también fue un atleta excepcional. Mientras tanto, mostró poco interés en socializar.

En 1945, Castro ingresó a la facultad de derecho en la Universidad de La Habana, donde el activismo estudiantil, la violencia y las peleas de pandillas eran comunes. Castro pronto se unió a los activistas y se asoció con una de las pandillas, la Unión Insurreccional Revolucionaria. Aunque la policía lo sospechó del asesinato de un líder estudiantil rival y otras acciones violentas, nada fue probado. Castro desarrolló una reputación por su ambición personal y su habilidad para hablar en público, pero nunca se convirtió en un líder estudiantil conocido. En varias ocasiones fue derrotado en elecciones estudiantiles.

Un sabor a revolución

En 1947, Castro abandonó temporalmente la universidad para unirse a una expedición encabezada por el escritor Juan Bosch para derrocar al gobierno del dictador dominicano Rafael Trujillo (1891-1961). El golpe fue cancelado durante el viaje por mar a Dominica. Castro saltó a las aguas infestadas de tiburones y nadó hasta la orilla con una pistola en la cabeza.

Al año siguiente, Castro participó en uno de los episodios más controvertidos de su vida: el Bogotazo, una serie de disturbios en Bogotá, Colombia, tras el asesinato del líder del Partido Liberal Jorge E. Gaitán (1902-1948). Se unió a las turbas y deambuló por los

En la universidad Castro estuvo expuesto a diferentes ideologías (ideas compartidas por una clase). Las ideas del fascismo (un gobierno central fuerte encabezado por un gobernante absoluto) y el comunismo (donde los bienes y servicios son propiedad del gobierno y se distribuyen entre la gente) fueron ampliamente discutidos. Castro pronto encontró una vocación en el partido Ortodoxo de Cuba, que enfatizaba la independencia económica, la libertad política, la justicia social y el fin de la corrupción. Castro también se convirtió en un devoto seguidor del carismático líder del partido, Eduardo Chibás.

Cuando aún era estudiante, Castro se casó con Mirta Díaz-Balart, una estudiante de filosofía cuya adinerada familia tenía vínculos políticos con el poderoso líder militar cubano Fulgencio Batista (1901-1973). La pareja tuvo un hijo, Fidelito, en 1949. Debido a que Castro no tenía ingresos para mantener a su familia, el matrimonio finalmente terminó.

Liderando la revolución

A principios de 1952, Castro comenzó a hacer campaña por un escaño en el Congreso en reemplazo de Chibás. Sin embargo, nunca se celebraron elecciones. El 10 de marzo el general Batista y su ejército derrocaron el régimen del presidente cubano Carlos Prío Socarrás. Para Castro, la violencia parecía la única forma de oponerse al golpe militar. Organizó un grupo de seguidores y el 26 de julio de 1953 atacó el cuartel militar Moncada en la provincia de Oriente. Castro fue capturado, juzgado y sentenciado a quince años de prisión.

Después de ser liberado por una amnistía (un indulto del gobierno) en 1955, Castro fue enviado a la Ciudad de México, México. Allí comenzó a organizar una expedición contra Batista llamada Movimiento 26 de Julio. El 2 de diciembre de 1956, Castro y otros ochenta hombres desembarcaron en la provincia de Oriente. Después de encuentros con el ejército, en los que todos menos doce de sus hombres fueron asesinados o capturados, Castro huyó a la Sierra Maestra. En estas montañas, Castro diseñó una operación guerrillera, donde una pequeña banda de revolucionarios intentaría sacar a Batista.

Castro emergió como el líder indiscutible del movimiento antibatistiano y sus guerrilleros incrementaron su control sobre las áreas rurales. El 9 de abril de 1958, Castro convocó un paro nacional. Se canceló después de que Batista ordenara que se disparara a los huelguistas en el acto, lo que provocó tiroteos masivos. Pronto Batista comenzó a perder poder dentro de su ejército.

Revolución cambió de rumbo

El 1 de enero de 1959, Castro y su Movimiento 26 de Julio asumieron el poder e iniciaron juicios públicos y ejecuciones de «criminales» del gobierno de Batista. El 15 de febrero Castro reemplazó a José Miró Cardona como primer ministro y nombró a su propio hermano, Raúl, comandante de las fuerzas armadas. Un orador poderoso y un líder carismático, Castro comenzó a ejercer un dominio casi místico sobre las masas cubanas. Como lo habían hecho los revolucionarios anteriores, sermoneó a los cubanos sobre la moralidad y la virtud pública. También enfatizó su compromiso con la democracia y la reforma social, y prometió celebrar elecciones libres, todo mientras negaba que fuera comunista.

Castro confiscó (tomó por la fuerza) las riquezas adquiridas «ilegalmente» por los seguidores de Batista. Redujo considerablemente los alquileres y aprobó una ley que confiscaba la propiedad heredada, todos movimientos que insinuaban las inclinaciones comunistas de Castro. A fines de 1959, muchos líderes militares se fueron y fueron reemplazados por radicales comunistas. Los periódicos críticos con estos nuevos líderes fueron rápidamente silenciados.

Esta tendencia interna hacia una agenda comunista también apareció en la política exterior. Castro acusó a Estados Unidos de emprender acciones contra su revolución. Posteriormente, Cuba estableció relaciones con otros países comunistas, principalmente con la muy poderosa Unión Soviética. El 3 de enero de 1961, el presidente estadounidense Dwight Eisenhower (1890–1969) rompió relaciones con Cuba.

Declaración de un estado socialista

En abril de 1961, los exiliados anticastristas, apoyados por Estados Unidos bajo el liderazgo de su recién elegido presidente, John F. Kennedy (1917–1963), intentaron invadir Cuba en Bahía de Cochinos. La invasión fracasó. En diciembre de 1961, Castro fusionó todos los grupos que habían luchado contra Batista en las Organizaciones Revolucionarias Integradas. En 1965 se convirtió en el Partido Comunista de Cuba, el único partido gobernante de la isla.

En asuntos exteriores, Castro se acercó más a la Unión Soviética. En octubre de 1962, las relaciones cubano-soviéticas llegaron a un punto de ebullición durante la Crisis de los Misiles en Cuba, donde Estados Unidos se enfrentó a las potencias comunistas por la presencia de armas nucleares de propiedad soviética en Cuba. Cuando el presidente Kennedy evitó la confrontación y negoció directamente la eliminación de los misiles con el líder soviético Nikita Khrushchev (1894–1971), Castro se sintió humillado.

Propagación de la revolución

Otra fuente de conflicto en las relaciones cubano-soviéticas fue la determinación de Castro de llevar su revolución a otros países. Después de la Conferencia de La Habana de 1964, la Unión Soviética pudo frenar temporalmente el apoyo de Castro a la lucha armada en América Latina. Pero en 1966 Castro fundó la Organización de Solidaridad Popular Asia-África-América Latina para promover la revolución en tres continentes.

En julio de 1967, Castro formó la Organización de Solidaridad Latinoamericana, que fue diseñada para provocar la violencia en América Latina. Sin embargo, los esfuerzos de Castro fueron en su mayoría infructuosos, como lo demuestra el fracaso de la campaña guerrillera del exrevolucionario cubano Che Guevara (1928-1967) en Bolivia en 1967. Sin embargo, los esfuerzos de Castro en este sentido continuaron durante la década de 1970.

La represión culminó en el levantamiento de un barco

A pesar de las mejoras que trajo Castro a Cuba, fue constantemente criticado por abusos a los derechos humanos. Los presos políticos abarrotaban las cárceles cubanas, mientras que homosexuales, intelectuales y otros eran víctimas constantes de la violencia patrocinada por el gobierno.

Uno de los objetivos de Castro era eliminar la oposición a su gobierno, lo que logró no solo con ejecuciones y encarcelamientos, sino también obligando a la gente a abandonar el país. El mayor de ellos, el Elevador de Botes del Mariel, se produjo en respuesta a un motín en La Habana. A mediados de abril de 1980, Castro abrió el puerto de Mariel a los forasteros, en particular a los cubanos exiliados que vivían en Miami, Florida, quienes navegaban hasta el puerto para reclamar a sus familiares. Castro se aprovechó de la situación. Cargó barcos con presos, pacientes psiquiátricos de larga estancia y otras personas cuya presencia en Cuba no era bien recibida. Más de 120 mil cubanos partieron de su patria rumbo a Estados Unidos, provocando una pequeña crisis al llegar a Miami.

El comunismo pierde fuelle

Con el colapso de la Unión Soviética a principios de la década de 1990, la revolución de Castro comenzó a perder impulso. Sin el apoyo de sus aliados soviéticos, el desempleo y la inflación (aumento de precios) crecieron en Cuba. Castro comenzó a presionar a Estados Unidos para que levantara el embargo comercial (suspensión del comercio) que había impuesto a Cuba desde la revolución. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos se mantuvo firme, negándose a negociar con Cuba en asuntos comerciales hasta que Castro terminara con su forma de gobierno.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba habían comenzado a mostrar signos de mejora a fines de la década de 1990. Castro visitó los Estados Unidos en 1996 e invitó a los exiliados cubanos que entonces vivían en los Estados Unidos a regresar a su tierra natal y comenzar negocios.

En el verano de 2000 estalló un frenesí mediático cubano-estadounidense cuando una madre cubana y su hijo escaparon de Cuba en un barco improvisado. La madre murió durante el viaje, pero el hijo, Elián González, fue rescatado y llevado a Estados Unidos. Castro estuvo muy involucrado en la disputa por la custodia entre los familiares de Elián en Estados Unidos y su padre en Cuba. Elián eventualmente regresó a vivir con su padre en Cuba.

El 26 de julio de 2000, Castro encabezó lo que pudo haber sido la marcha organizada por el gobierno más grande en la historia de Cuba para protestar contra el embargo de Estados Unidos a Cuba. La marcha también celebró el cuadragésimo séptimo aniversario de la Revolución Cubana.

El 13 de agosto de 2001, Castro celebró su setenta y cinco cumpleaños. Se dice que el líder de Cuba está mostrando su edad, pero todavía se las arregla para hablar durante horas y duerme solo unas pocas horas cada noche. También nombró a su hermano Raúl Castro como su sucesor (la persona que lo reemplazará cuando deje el cargo).

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