Biografía de Marlon Brando

El actor estadounidense Marlon Brando ha fascinado al público con su intensa presencia en pantalla. Su carrera cinematográfica comenzó en la década de 1950 y ha incluido papeles poderosos en películas clásicas como En el paseo marítimo, un tranvía llamado deseo, y El Padrino.

Vida temprana

Marlon Brando nació en Omaha, Nebraska, el 3 de abril de 1924. Cuando tenía seis años su familia se mudó a Illinois. Su padre era vendedor y su madre actuaba en obras de teatro amateur. Brando no tuvo una vida familiar feliz. Discutía con frecuencia con su padre. También le fue mal en la escuela. Los deportes y el teatro eran las únicas cosas que le interesaban. Reprobó todas las demás materias.

En un esfuerzo por controlar a Brando y disciplinarlo, su padre lo envió a una escuela militar. Brando tenía diecisiete años en ese momento. Permaneció allí durante casi tres años, pero se negó a respetar la autoridad y causó tantos problemas que fue expulsado en su último año. Debido a su comportamiento, Brando nunca se graduó de la escuela secundaria. Ha dicho que no tener una educación secundaria y un diploma siempre ha sido una fuente de vergüenza para él.

el joven actor

Brando regresó con su familia y terminó tomando un trabajo cavando zanjas. Finalmente su padre se ofreció a financiar su educación. Brando se mudó a Nueva York, donde una de sus hermanas estaba tratando de convertirse en actriz. Comenzó a estudiar con la famosa entrenadora de actuación Stella Adler en el Actors’ Studio, una escuela de actuación muy importante. Mientras estaba en el Actors’ Studio, Brando aprendió el «enfoque del método». En el método de actuación, a los actores se les enseña a inspirarse en sus propias emociones y experiencias personales como una forma de representar a sus personajes. Los sistemas de actuación más antiguos se basaban en gran medida en enseñar a los actores gestos físicos como forma de expresarse.

Brando hizo su debut en Broadway en Recuerdo a mamá en 1944. Los críticos de teatro de Nueva York lo votaron como el actor más prometedor de Broadway por su actuación en 1946. En 1947 interpretó su papel más importante en el escenario, Stanley Kowalski, en el drama de Tennessee Williams (1911-1983). Un tranvía llamado deseo.

Brando va a Hollywood

Antes de James Dean (1931-1955), Marlon Brando popularizó el look de jeans y camiseta como ídolo del cine a principios de la década de 1950. Hollywood quedó impresionado con Brando, y en 1950 hizo su debut cinematográfico como un veterano de guerra gravemente herido en Los hombres. Continuó interpretando a Stanley Kowalski en la versión cinematográfica de 1951 de Un tranvía llamado deseo. La película fue tanto un éxito de público como de crítica.

Brando interpretó una variedad de personajes diferentes durante los siguientes años. En su próxima película, ¡Viva Zapata! (1952), interpretó a Emiliano Zapata, quien pasó de ser un campesino (un agricultor pobre) a convertirse en presidente de México. Fue Marc Antony en la versión cinematográfica de William Shakespeare (1564-1616) Julius Caesar (1953). Interpretó al líder de una pandilla de motociclistas en The Wild One (1954), interpretó a Napoleón Bonaparte (1769-1821) en Desiree (1954), y cantó y bailó como Sky Masterson en la comedia musical Guys and Dolls (1955). Brando ganó su primer premio de la Academia en 1954 por su papel en en el paseo marítimo, una mirada contundente a los sindicatos laborales de la ciudad de Nueva York (un grupo de trabajadores organizado para ayudar a los trabajadores a recibir salarios justos).

Un período de declive

De 1955 a 1958, la gente de la industria cinematográfica siempre votó a Brando como una de las diez atracciones cinematográficas más importantes del país. Durante la década de 1960, sin embargo, su carrera tuvo más altibajos que altibajos. En 1962, los estudios Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) decidieron rehacer Motín a bordo, que se había filmado originalmente en 1935. La película fue un desastre en la taquilla. No logró ganar ni la mitad de su enorme presupuesto (el dinero que costó hacerlo). La excesiva autoindulgencia de Brando (comportamiento malcriado) alcanzó su punto máximo durante el rodaje de esta película. Fue criticado por sus berrinches (ataques de mal genio) en el plató y por intentar alterar el guión. Fuera del set, comía demasiado y no se asociaba con el elenco y el equipo. Durante el resto de la década de 1960, Brando actuó en varias películas, pero ninguna de ellas se consideró de muy alta calidad.

Segunda subida

La carrera de Brando renació en 1972 con su interpretación del líder de la mafia (una organización criminal secreta) Don Corleone en El Padrino. Ganó su segundo Oscar por ese papel, pero se negó a aceptarlo porque sentía que Hollywood mostraba a los nativos americanos en sus películas. Brando no apareció en

La vida después del Óscar

Brando siguió trabajando en muchas películas después El Padrino, tanto como estrella como en papeles menores en dramas y comedias. Los críticos han dicho que tanto las películas en sí como las actuaciones de Brando han sido de una calidad muy desigual. Los jóvenes que no hayan visto los asombrosos esfuerzos de Brando en sus primeras películas no encontrarán la misma genialidad en sus últimas películas. Los pequeños papeles que ha interpretado no exigen el rango actoral por el que una vez obtuvo tantos elogios.

Una vida de confusión

La vida familiar infeliz que Brando tuvo cuando era niño se ha reflejado en su propia vida familiar como adulto. Ha tenido muchos matrimonios fallidos y ha experimentado una tragedia personal por las acciones de dos de sus hijos. Un hijo cumplió condena en prisión por homicidio involuntario y una hija se suicidó.

Los años de autocomplacencia de Brando son visibles. Comió en exceso hasta que pesó más de cien kilos a mediados de la década de 1990. Sin embargo, juzgar a Brando por su apariencia actual y descartar su trabajo debido a sus trabajos de actuación posteriores y menos importantes sería un error. La variedad de roles que interpretó es un testimonio de su capacidad para explorar muchos aspectos de la psique (mente) humana. Brando parece perfectamente contento sabiendo que su mejor trabajo ha quedado atrás. Todavía sigue siendo una influencia para los actores de hoy y ha ganado elogios populares y el consenso de la crítica como uno de los más grandes actores de cine de finales del siglo XX.

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